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‘Cómo entrenar a tu dragón 3’, épico final

Lo que comenzó como la inesperada amistad entre un joven vikingo y un temible dragón Furia Nocturna se ha convertido en una épica trilogía que ha recorrido sus vidas. En esta nueva entrega, Hipo y Desdentao descubrirán finalmente su verdadero destino: para uno, gobernar isla Mema junto a Astrid; para el otro, ser el líder de su especie. Pero, por el camino, deberán poner a prueba como nunca los lazos que los unen plantando cara a la mayor amenaza que jamás hayan afrontado… y a la aparición de una Furia Nocturna hembra.

Pocas películas de animación han logrado despertar el interés de esta trilogía que ahora se cierra. Casi diez años después desde que su primera entrega llegase a la gran pantalla, toda una generación de pequeños, medianos y mayores han podido disfrutar con las mejores aventuras que la paleta electrónica de Dreamworks (con perdón de los altibajos de Shrek), ha sabido dibujar. El cambio de manos de la compañía del niño pescando desde la luna, ha hecho posible que esta conclusión llegue finalmente al haz de proyección de las salas. Y la espera ha merecido la pena.

Inspirándose en los manuales juveniles de la británica Cressida Cowell, sobre cómo adentrarse en el mundo de los dragones, los directores Chris Sanders y Dean DeBlois crearon a su Furia Nocturna como pariente muy cercano del querido Stitch. En ‘Cómo entrenar a tu dragón’ establecieron una preciosa relación de amistad furtiva entre un joven vikingo con ansias de ver mundo y un debilitado dragón con muchas y poderosas prestaciones para surcar los aires y descubrir nuevas fronteras. En un poblado donde los guerreros son gladiadores de estas míticas bestias, montarse a los lomos de alguno de estos fabulosos reptiles alados puede conllevar más ventajas que luchar contra ellos.

La franquicia continuó sin la responsabilidad de Sanders -una lástima-, y en su segunda entrega evolucionó hacia encontrar el paraíso donde los dragones pudieran convivir sin llegar a ser feroces monstruos, mientras sus protagonistas crecían en responsabilidad y en el encuentro familiar.

‘Cómo entrenar a tu dragón 3’ continúa, con el mismo equipo y reparto de su predecesora, hacia la madurez de sus líderes. Isla Mema ha llegado a tal saturación de tráfico aéreo de reptiles que es imprescindible buscar otras alternativas, sobre todo cuando la codicia humana convierte a la captura en cacería.

Es magia y fabulosa fantasía, y está repleta de intensa acción, como viene siendo habitual. Aporta nuevos valores como la sensatez de crecer y de saber liderar en el respeto y en la propia identidad. Los personajes han crecido, y pertenecen a la consiguiente etapa de la vida en la que el juego se transforma en responsabilidad, aprendiendo a no depender tanto de los dragones sino de la eficacia de los compañeros y de la comunidad. La convivencia en sociedad.

Hipo debe asumir la búsqueda de una tierra secreta donde los dragones vivan en plena libertad, a la vez que ha de proteger el legado y la supervivencia de su pueblo.

Desdentao descubre el amor; la caza, el cortejo (visto desde un divertido punto de vista algo absurdo y ridículo), el dulce noviazgo y el compromiso que supone adaptarse a esa nueva identidad.

Desde el punto de vista técnico, ‘Cómo entrenar a tu dragón 3’ está a la altura. La animación y los movimientos de cámara siguen siendo impresionantes, al igual que el nivel de detalle y la narrativa visual. Transmite todas esas emociones de estar en pleno vuelo con tu mascota preferida. Es épica y repleta de aventuras, acción y de buen humor, con estos personajes que ya no son tan niños, y que se pavonean en busca de pareja. La banda sonora sigue a cargo de la excelente batuta de John Powell. Y como resultado final hace que esta serie de tres entregas tenga una factura casi impecable para todos los públicos.

‘Cómo entrenar a tu dragón 3’ también brinda respeto, no solo por las personas sino por la identidad de los animales, por muy cariñosas mascotas en las que podamos haberlas convertido, y por los vínculos de dependencia que nos hayamos creado. Y enseña con excelente criterio que hay de dejar echar a volar para aprender y disfrutar de la vida.

Es muy de agradecer que, al igual que en las dos entregas anteriores, en ‘Cómo entrenar a tu dragón 3’ sigan fluyendo los sentimientos y emociones como la primera vez que Hipo acercó la palma de la mano al hocico de Desdentao, sellando una trilogía de excelente factura.

Lo mejor: las sensaciones que logra transmitir una vez más con sus vuelos, su acción, y en este caso los emotivos momentos de amor. Y por supuesto, Brusca y su momento de gloria.

Lo peor: que deba concluir aquí, dejándolo en lo más alto.

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