Ettore Scola es director de cine italiano, representante de la commedia all´italiana. Además, este año, visita Valladolid para ser el presidente del Jurado Internacional. Debido a este cargo, ha estado bastante ocupado durante toda la semana, así que finalmente y antes de anunciar a los ganadores de la 54 edición de la Seminci ha desayunado con los medios de comunicación, concediendonos una entrevista.
Ettore Scola se lleva una imagen del cine Español, en la que «Algunas películas eran muy hermosas y algunas menos, como sucede en todos los festivales. Considero positiva la experiencia de formar parte de un jurado. Cada uno tiene sus ideas y sus gustos y se ha tratado de coger una nimidad. A la hora de escoger el film ganador no ha hehco falta el voto de prevalencia del presidente«.
Cuando le preguntan por su carrera, Ettore se sorprende poco de que parezca que siempre ha hecho la misma película. «Es como cuando escribes en sucio y lo pasas a limpio. Los temas que me interesan han sido dos o tres como La revolución francesa o el fascismo que vivi. La gente pequeña que no participa en las grandes decisiones. El significado del tiempo, la amistad y el amor que es una forma de amistad más fuerte«.
Una pregunta curiosa fue la que le lanzó una compañera. Si tuviese que hacer una película de la Italia Actual , escogería el Documental o la ficción. Ettore contestó que «La ficción, por que me permite un optimismo extra. Una película solo documental y real sería triste. No es fácil hacer una comedia italiana«.
En cuanto a la Italia de hoy «No creo que el cine pueda cambiar la realidad. El cine tiene una tarea que también es un deber: contar la realidad para que el público la entienda mejor. Sobre todo para el público joven. Hace cuatro años que dejé de hacer cine por que el autor debe amar lo que cuenta y en este momento no tengo un gran amor por mi país«.
Pero surge la duda… ¿No quiere, o no le dejan? «No, no tengo ninguna coartada. Para un cineasta viejo no es difícil hacer películas, me dejarían hacer cosas sin censura, pero hay que tener ganas de hacerla y yo no las tengo«.
Cuando le preguntan por el relevo en el cine Italiano, tanto a la hora de actuar como a la hora de dirigir, Ettore dice que «Antes había diez o veinte y ahora hay menos de cinco directores que se puedan admirar, Sorrentino, Garone… son buenos que cuentan Italia. Tienen esa pasión que es justo que la mantengan. Un autor primero se enamora de lo que escribe y luego piensa en el actor que puede ser el mediador entre sus ideas y el público«.
Si le preguntan por Berlusconi y si piensa que se está cargando el cine Italiano, «No hay que echarle la culpa solo a Berlusconi. A Berlusconi no le gusta el cine pero nunca el poder ha amado al cine. A los gobiernos anteriores no les gustó el cine. El cine es libre, independiente, la televisión es controlable, utilizable, especialmente por el dueño de todas las televisiones. Con el cine es más complicado«.
Y la televisión, ¿perjudica al cine que una película se pase por televisión? «Si es verdad que es un motivo de la crisis del cine, en televisión no hay esta búsqueda del lenguaje«.
Scola echa un vistazo atrás a su carrera «He asistido a una generación de directores sin precedente: Bisconti, Pellini, Pasollini… pero el más cercano a mi ha sido Vittorio De Sica por su apego a la realidad, por la magia de sus películas e hizo un cine de realismo mágico. Es el que más me ha gustado«. ¿y en el extranjero en general? «El cine francés de Renoir, toda la Nouvelle Vague, el cine americano de John Ford u Orson Welles… hoy hay menos«.
Ettore nos habla de la caída de la pasión en los jovenes: «Como amar a a una mujer es contar una pasión por ella. Los joventes aman poco a su país allí en Italia. No hay ganas de combatir, de luchar. Algunos van al autorretrato y es un poco deprimente porque no todos tienen la vida de Hemingway«.
El principal problema del cine español parece residir en la falta de buenos guiones, ¿En Italia ocurre lo mismo? «Si porque es culpa también de los periodistas que habéis dado mucha importancia al director. Trabajé quince años de guionista antes de pasar a dirigir y no salí en un periódico. Cada guionista ha pasado a convertirse en director y algunos dicen que escribían el guión en un mes… ¡yo me pasaba años!«.
Un secreto, el de sacar lo mejor del reparto. «Conocer a los actores es importante. Yo siempre les conocía por que había hecho muchos guiones para ellos. Son actores que habían hecho decenas de películas. Cada vez era una búsqueda, un desafío para que hicieran algo distinto. Gassman era un monumento. Mastroiani era el latin lover, rodeado siempre de mujeres». ¿Y las actrices? «Como autor he pensado más en masculino que en femenino pero con ellas he seguido el mismo principio. Sofía es un símbolo de belleza«.
Para terminar le preguntamos, ya que ha trabajado con Jack Lemmon si se ha sentido tentado por Hollywood alguna vez. «No, la máquina americana es muy fuerte, la decisión final sobre el montaje lo tiene el productor. Eso es inaceptable para un director europeo. Aquellos americanos que no lo aceptan se van al independiente«.
Gracias Ettore, esperamos volver a verte por Valladolid.








