De procedencia alemana, Bruce Willis ha sido una de las pocas estrellas que pasaron con éxito de la televisión (único medio que le ha premiado como actor) al cine. Triunfando con la serie Luz de Luna no dudó en dar el salto al cine para protagonizar Jungla de Cristal en 1988 tras ver un sustancioso cheque por valor de cinco millones de dólares. Un sueldo desorbitado para la época que el actor se supo ganar, escribiéndose el mismo algunas líneas de guión.
JUNGLA DE CRISTAL elevaba al máximo la espectacularidad de EL COLOSO EN LLAMAS y fue un éxito tanto de crítica como de público. El personaje que interpretaba, John McClane, un policía neoyorquino en el sitio equivocado pero en el momento más oportuno, daría vida a una nueva generación de héroes en el cine de acción mucho más humanos y reales. Tal fue el éxito de la cinta que repitió papel (cobrando más, como no) en otras tres secuelas de peor calidad pero igual de taquilleras (LA JUNGLA 2: ALERTA ROJA, JUNGLA DE CRISTAL: LA VENGANZ y LA JUNGLA 4.0). El tirón que tiene hoy en día una de las sagas con más fans de la historia ha hecho que se discuta la posibilidad de una quinta entrega siempre y cuando Willis esté dispuesto a encarnar a McClane. Seamos justos, sin Willis McClane no es McClane y viceversa.
Pero lejos de la saga de McClane, si por algo se ha lucido Willis es por tener ojo para los éxitos profesionales. Por casualidad le llegó el guión firmado por un tal Quentin Tarantino (que había estrenado RESERVOIR DOGS con gran éxito), se titulaba PULP FICTION. Redujo su caché e interpretó el papel de Butch, un boxeador que realizaba tratos con el mafioso Marcellus Wallace (Ving Rhames).
Tras esta, Terry Gilliam (de los Monthy Python) le reclutaría para la odisea futurista que supuso DOCE MONOS, donde un animal Brad Pitt le robó el protagonismo. Si nos fijamos en la actuación de Willis nos daremos cuenta de que pocas veces ha estado mejor. Una cinta a redescubrir. Por que, ante todo, es un actor sin miedo a probar otros géneros (la futurista EL QUINTO ELEMENTO es un claro ejemplo) e incluso a remodelarse con el tiempo. Bien es cierto que ha sobreexplotado el papel de policía medio acabado por culpa del alcohol… ¡pero es que nos encanta verle así!. Recordad EL ULTIMO BOY SCOUT.
Ha cosechado más éxitos durante la década de los noventa (la cómica FALSAS APARIENCIAS y su olvidable secuela), pero la verdad es que nunca ha sido tan taquillero como con EL SEXTO SENTIDO a manos de Night Shyamalan, al que un reencuentro con Willis en una hipotética secuela de EL PROTEGIDO no le vendría mal.
En esta última da vida a un hombre que debe afrontar su destino, un superhéroe en la vida mundana, rutinaria. Sin duda ese podría ser bien el papel que ha desempeñado en la mayoría de sus películas. Un tipo que por una razón o por otra deberá enfrentarse a sus miedos con un particular sentido del humor.
¿Más ejemplos de su olfato para el éxito? ARMAGEDDON, encargo de Jerry Bruckheimer para Michael Bay que recaudó más de 200 millones de dólares sólo en Estados Unidos (aunque masacrada por la crítica, y tienen su parte de razón reconozcámoslo). Logró un más que suculento cheque de 20 millones de dólares por dar vida a Harry Stamper, el perforador petrolífero encargado de salvar el mundo de un gigante asteroide.
Las formidables LA GUERRA DE HART y BANDITS(con su coleguilla Billy Bob Thorton) no tuvieron el éxito esperado y parecieron bajarle del pedestal de la fama. HOSTAGE, otra de esas de sitio equivocado momento oportuno que tanto adoran sus fans era un entretenimiento bastante digno con una estupenda actuación suya. No era el típico tipo duro no, aquí veiamos a un Willis estresado, sin saber que hacer… otra vuelta de tuerca a su tipo duro. Por que, tras Clint Eastwood, nunca ha habido un tío tan duro.
El colega de Quentin Tarantino, Robert Rodriguez, tomó buena nota de sus actuaciones y le regaló dos papeles de duro. En SIN CITY, la ciudad del pecado, era John Hartigan, el veterano policía que a solo unas horas de retirarse debe encontrar a una niña secuestrada. Después PLANET TERROR, donde hacia un pequeño y curioso papel de malvado que acabaría siendo un monstruo espantoso.
Así que aquí está, nada más y nada menos que: John McClane, Butch Coolidge, Korven Dallas, El General McNamara, Joe Blake, Hartigan, El Chacal, Art Jeffries, Joe Halembeck, Harry Stamper, David Dunn… un gran actor. Si la vida fuera un cine las guerras se solucionarían con su sola presencia.











