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‘Capitán Calzoncillos: Su primer peliculón’, rebelión en el aula

cr_17_capitancalzoncillos«Jorge y Berto eran por lo general chicos responsables. Cada vez que ocurría algo malo, los responsables solían ser Jorge y Berto», Dav Pilkey autor de Las aventuras del Capitán Calzoncillos.

La película se centra en la amistad entre dos niños creativos y traviesos de cuarto de primaria, Jorge Betanzos y Berto Henares, que se pasan las horas en su casa del árbol creando sus propios cómics protagonizados por un descabellado superhéroe: el Capitán Calzoncillos. Entonces, un día, cuando su malvado director amenaza con poner a los amigos en clases separadas, accidentalmente es transformado en el Capitán Calzoncillos.

Ahora que se acerca precisamente el final del curso escolar, a muchos les servirá para aliviar la tensión provocada por los exámenes finales. Y aunque el sistema educativo dista mucho de lo que tenemos por estos lugares, sirve para disfrutar con cierto distanciamiento de las locuras juveniles y de las manías persecutorias que aquí se proponen. Pero estoy seguro que para más de algún profesor este escenario se le pueda quedar todavía corto. Vaya por delante todos mis respetos para el colectivo de profesores, directores, bedeles, personal de secretaría y hasta conductores de autobuses escolares, pues todos ellos quedan, nunca mejor dicho, como títere sin cabeza en esta primera entrega del Capitán Calzoncillos.

El veterano de DreamWorks Animation, David Soren (‘Turbo’), dirige por fin con gran eficacia y sentido del humor la novela gráfica del ilustrador Dav Pilkey. Desde que se publicara en 1997, la serie comprende 12 libros y para esta primera aventura cinematográfica se han adaptado las cuatro primeras historias de tan singular personaje.

Al igual que sucediera con ‘La mujer explosiva’ del John Hughes de los 80, un par de amiguetes dan con la solución a todos sus problemas creando, cual Dr. Frankenstein al ser que mitiga tales inquietudes como por casualidad. La historia está centrada en estos dos gamberretes escolares que se pasan los estudios por el forro de su inteligencia, y hacen del colegio su mundo de aventuras particular. La amistad entre Jorge y Berto es la verdadera protagonista de este «peliculón» (más entendido como exageración infantil que como andanza épica, que también lo es), mientras que el director Carrasquilla el personaje sin el cual ellos no tendrían sentido. Y claro, como mentes preadolescentes sobresaturadas de superhéroes y con una creatividad e imaginación tan fértil, no se puede evitar que la némesis del incansable director sea un Capitán Calzoncillos que se burla de los principios básicos de cualquier personaje de cómic.

La película funciona a las mil maravillas. Eleva las expectativas de las últimas producciones del estudio del niño pescador sobre la luna decreciente, lo cual es de admirar. Al igual que sucediera con ‘Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts’ de Steve Martino, respeta la integridad de los personajes originales. Sus voces, al menos en la versión española, son muy apropiadas. El par de incursiones a la narración cantada funciona si se toma con ironía hacia el abuso que se pueda hacer en otras películas de dibujos. En este punto, cabe destacar con gran acierto el uso que se le da a las diferentes técnicas de animación, (salvando mucho las distancias) como ya hiciera ‘El principito’ de Mark Osborne.

Lo cierto es que el algoritmo de «caca, culo, pedo, pis», por esta vez, está medianamente bien traído y justificado. La diversión está garantizada tanto para quienes son fieles seguidores de los personajes de los libros como para aquellos que tengan aquí su primera toma de contacto. Es alegre, fresca y un tanto irreverente, y desde esta perspectiva hará las delicias de quienes pretendan pasar un buen rato lejos de castillos encantados atiborrados de princesas azules y príncipes rosas (o de cualquier otro color).

Lo mejor: se puede ver y disfrutar prácticamente desde cualquier óptica, jóvenes y no tan jóvenes, lectores y creadores de cómics, estudiantes rasos y empollones empedernidos… Y que se hayan respetado los nombres castellanizados tanto de los personajes como de los carteles que van apareciendo en la película.

Lo peor: que hay vida mucho más allá del entorno educativo que sirve de escenario para la película, y que abuse de los estereotipos sin aportar solución alguna a los mismos… en este sentido no busca complicaciones.

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