Home > Estrenos > Críticas > ‘Volver a empezar (Herself)’, cuando la vida no se cura con aspirinas

‘Volver a empezar (Herself)’, cuando la vida no se cura con aspirinas

A primera vista, Sandra es una joven madre que se esfuerza por conseguir un hogar cálido, seguro y feliz donde crezcan sus dos pequeñas hijas. Decidida a que sus vidas mejoren, y cuando entiende que las instituciones no van ayudarla, decide que lo levantará desde cero. Con muy poco dinero y sin ahorros, Sandra deberá utilizar todo su ingenio para convertir en realidad su ambicioso plan. Al mismo tiempo, debe escapar del control de su posesivo exmarido y alejarle de sus hijas y de ella misma. Pero nada puede amedrentar a Sandra, que reúne a una serie de amigos dispuestos a apoyarla y ayudarla.

Construir un hogar requiere la aceptación de las mismas condiciones y acuerdos por parte de sus miembros, si se pretende que sus cimientos sean estables y solventes. La convivencia se ocupa, con el tiempo y caprichosamente, de zarandear una relación basada en el amor, en el cariño y en el afecto. Pero cuando alguna de las piezas que conforman dicha estancia familiar salta por los aires hay que saber si se puede volver a encajar en su sitio como si fuera un ladrillo de los famosos Lego. O si por el contrario ya nunca podrá volver a ocupar su lugar, quedando la unidad desprotegida de las desavenencias.

La actriz Clare Dunne (‘Monged’, ‘Spider-Man: Lejos de casa’), y la directora Phyllida Lloyd (las dos entregas de ‘Mamma Mía!’, ‘La dama de hierro’), coincidieron en la producción teatral de “Enrique IV”. Ahora, casi un lustro después, se vuelven a reunir. La primera para aportar y protagonizar la historia, la segunda para convertirla en una realidad.

Este ‘Volver a empezar (Herself)’ viene a describir de manera muy suave la dramática situación por la que muchas mujeres deben reiniciar sus vidas valiéndose por sí mismas. La desprotección social y el hecho de que en muchas ocasiones cualquier ayuda institucional llega tarde (si es que llega, para poder aportar solución al conflicto), son circunstancias que impulsan a las víctimas indefensas a esgrimir cualquier salida que les devuelva las ganas de vivir.

Con mucha voluntad y no menos esfuerzo, va descubriendo gente realmente buena a su alrededor, ofreciéndole el respaldo y amor que cualquier persona necesita.

Irlandesa por los cuatro costados (tanto por la producción como por el modo de describir las prestaciones sociales del país), su mensaje de ánimo trasciende a cualquier experiencia de maltrato familiar. 

Sus personajes son cercanos. Una madre con dos niñas pequeñas, pluriempleada para poder sobrevivir lo más lejos posible del padre y ex-pareja que pretende quitarle la custodia al carecer de un hogar. Y luego dos variantes de personas, quienes aman y protegen al prójimo, y quienes dentro de la proximidad se mantienen al margen eludiendo cualquier apoyo.

Al igual que la leyenda celta del manto de santa Brígida pidiendo terrenos al rey de Irlanda para poder construir un convento, en este caso es la protagonista la que solicita un lugar donde poder encallar un nuevo hogar para sus hijas, como si saliera del programa televisivo “Grandes diseños”, por cierto, muy entretenido y vistoso.

‘Volver a empezar (Herself)’ es un gran trabajo colaborativo, un canto a la esperanza de recuperar la vida que no se cura con aspirinas. Pero también es una denuncia sobre una realidad social palpable. “Meitheal” llaman los irlandeses a cuando se unen para construir un proyecto, un equipo, una nueva vida. Merece la pena salir adelante.

Lo mejor: la fuerza y la valentía de su protagonista para protegerse a ella y a sus hijas; y el mensaje de esperanza civilizada no exento de tropiezos a los que asistir con botas y casco de protección.

Lo peor: que la realidad suele ser mucho más dura de cómo se pinta.

Comentarios

Te puede interesar
La ONU y el World Education Day
‘El profesor de persa’, delirios de salvación
El cine cutre volverá durante 2021 a la Salaequis
‘Hope’, de esperanzas y falsas esperanzas

Deja un comentario